ah…

y el domingo regresa P’anfilo a acompa~narme, lo cual realmente me da mucha emoci’on, eso de “deshacerte” de todo definitivamente no era bueno, se necesita recordar para apreciar y P’anfilo, adem’as de hacerme compa~nia, me recordar’a.

Porqu’e hago ciencia, y adem’as en M’exico.

Esta es una pregunta que nos planteamos en la organizaci’on fallida de un grupo de discusi’on, sin embargo, yo no quiero dejar las cosas ah’i.

Mi decisi’on se vio influenciada por sucesos, digamos economicos. En la prepa, yo estaba en el ITESM Campus Colima, si ven mi anuario de ese a~no, yo quer’ia ser ingeniero y ganar mucho dinero para despu’es comprarle una camioneta a mi Pap’a. Hoy, 13 a~nos despu’es, soy ingeniero, le compr’e un carro a mi Pap’a, pero no me interesa “ser rico”. Con el famoso error de diciembre, en enero del 94, la econom’ia familiar se vino en picada y la posibilidad de estudiar una carrera en el ITESM se fue desvaneciendo, pero el mundo no se acababa, as’i que decid’i entrar a la Universidad de Colima,  en la facultad de ing. mec’anica que hay en Coquimatl’an.

Despu’es de a~no y medio de ir a clases a, literalmente, menos que calentar el asiento, me di cuenta que como ingeniero egresado de la FIME no me esperaba un futuro prometedor, as’i que comenc’e a buscar becas, opciones, viajes, y as’i met’i mis papeles al verano de la investigaci’on cient’ifica que organiza la academia mexicana de ciencias. En aquellas fechas era mi intenci’on estudiar energ’ia solar, as’i que me fui con el entonces director del instituto de ingenieria de la UNAM, el Dr. Jos’e Luis Fernandez Zayas, y ah’i, con un destilador funcionando en la azotea del edificio 8 de ingenier’ia, conoc’i lo que era la investigaci’on. Mucho influy’o tambi’en que durante ese verano me qued’e con mi tio Jos’e Luis, academico investigador de la UNAM en la facultad de psicolog’ia, con quien platicaba largo y tendido sobre las bondades, atractivos y retos que plantea hacer investigaci’on. Entonces, desde que regres’e de mi primer verano, decid’i que la investigaci’on era lo mio. Si bien en aquel entonces mis motivos eran el estilo de vida, los retos, un poco la idea de generar conocimiento, los motivos se fueron haciendo m’as claros m’as tarde.

Para mi, la investigaci’on plantea un reto intelectual, una actividad que nunca aburre, cambios de proyectos a lo largo de tu vida academica, viajes, un estilo de vida diferente, sin embargo, poco a poco me fui dando cuenta de la realidad y de las necesidades de este pa’is.

Definitivamente creo que hacer ciencia debe ser una vocaci’on, no una carrera, como parece suceder ultimamente. A lo largo de mi educaci’on me he ido (y me han ido convenciendo) que el camino que debe seguir un pa’is en v’ias de desarrollo es la inversi’on en ciencia y educaci’on, y al cabo de un par de pares de a~nos los resultados saltan a la vista. Brasil es un caso de ejemplo claro en Latinoamerica. Y no creo que la ciencia es el camino porque yo intento hacer ciencia, realmente se ha comprobado que una independencia econ’omica se logra cuando se supera la dependencia tecnol’ogica, cuando la gente recibe por igual la oportunidad de estudiar, de mejorar su calidad de vida.

Estos son algunos de los motivos por los cuales hago ciencia, luego viene otra pregunta, y porqu’e en M’exico ? Y para ser honestos, mi respuesta es algo sencilla. Porque no me pude quedar en Europa. Y esto tiene que ver con la firme idea de que el pa’is va en picada, basta prender la tele para darnos cuenta, darle una revisada a algunos peri’odicos, y ver lo que ha venido pasando en M’exico a lo largo de la historia, vamos pa abajo.